
A veces el capricho es persistente,
Se establece y no se va.
hasta no conformarse
y satisfacer aquella necesidad,
No se va.
Pero es en cada instante
Donde quiero màs, y màs.
Y quizàs es que deba aprender
A poder dar, antes que recibir.
Pero por què tengo que ir,
Si creì ir lo suficiente.
Si creo que no tendrìa
Que seguir... dando pasos por atràs
De aquellos, por inseguridad.
Por no arriesgarme y no confiar.
¿Por què no doy lo mejor que tengo,
Dejando la verguenza y el miedo
a fracasar?.
Si sè que estoy dando lo mejor de mì,
porque estoy segura, lo que quiero recibir.
A veces pienso que no sè que realidad
Quiero vivir.
Quiero vivir.
A veces pienso que no sè, no sè...
y no sè.
Si se puede comenzar de nuevo,
Si se dejò todo verdaderamente en el olvido
Y tan sòlo queda una intenciòn desinteresada;
Un trato de igualdad.
O una pretension no confesada
E indirectamente maquinada por mi mente,
Por lo que quiero creer.
Quizàs me estè haciendo daño a mi misma,
Creando posibilidades y confusiones
màs atormentantes.
Veo que soy tratada como igual,
Quizàs a solas, sea diferente,
Y piense que sus pasos al frente
Son màs que suficientes.
Y yo soy la que se queda atràs,
La que no sabe que decir,
La que no sabe que sentir.
La que no està segura,
La que el miedo la arrastra para atràs.
La que no avanza, por lo que quiere esperar.
Quiere recibir lo que quiere, lo que necesita. Pero tiene miedo a arriesgarse, y quizàs.. el juego deba cancelarse.
Hay palabras que convienen creer: hay palabras que son inseguras para tì, y temes caer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario