
Puedo tener todo en la vida. El amor de mi familia, el querer de mis amigos. Un hogar, comodidad. Libertad para moverme a donde quiera, pero con limites. Necesidades, caprichos. Estudios, para poder asì emprender un futuro. Puedo tener risas, llantos, emociones, impulsos, errores, enojos, rayes, conquistas, desconquistas. Amistades que se fueron, amistades nuevas. Cualidades humanas, màs que nada. Aunque tambien puedo tener soledad, ansiedad, tristeza, nostalgia, angustia. Recuerdos, que quedaron en el pasado... Y que quizas yo tambièn, he estado. Admito que no vivo el presente como deberia, que la tristeza me invade a cada instante, sin saber porquè. Que no duermo bien, que la histeria se me aproxima, que la paranoìa me desquita. Puedo tener todo en la vida, todo. Pero tambièn... no es lo que tengo, sino lo que soy. Lo que verdaderamente, soy. A veces me desespera la idea de sentir que no soy feliz y que continuamente mi rutina no me satisface. Hay un vacio, un vacio que no se llena con nada. Porque siempre hay que empezar por uno mismo.
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