sábado, 11 de octubre de 2008

Què triste.



Otra vez mi baja autoestima empieza a fluir, què triste, què triste.
Saber que no lo has superado, que te envuelves en un vicio no asegurado.
Què triste, sientes que nadie te quiere. Que nadie està para entenderte. Todo lo que sientes no quieres decirlo, porque piensas que no sirve o que no te ayudaran... Para què, para que sirvas otra decepcion màs?. Ya tenes bastante con tu propia decepcion de ti misma, ya tenes bastante con no quererte, con ya no sentirte querida. Es por eso que viene a visitarme nuevamente la baja autoestima. Quizà quiera hospedarse, por varios dìas. O mudarse, quièn sabe. Y yo le doy espacio, tan debil que siento que es la realidad, ¿O es un engaño?. Simplemente, no lo sè. No lo descubro, pero a veces pienso que me gusta desvalorarme, apasionadamente desdicharme en la furia critica de la angustia y melancolia.
Què triste que nadie te sepa entender, què triste que te sientas arrinconada en un lugar. A veces creo que naci para estar en soledad. Porque si me aferro a los demàs, no es seguro. A mi misma me podrìa lastimar. Pienso que soy una paranoica, y a la vez, es tan triste...

No hay comentarios: