
Las campanas tocan,
Para avisarme,
Que el tiempo se acaba,
Que no queda màs nada.
Ellos vienen,
A desquiciarme,
Tan sòlo con sus palabras.
Rondan en mi mente,
Es lo que unico,
Que puedo escuchar.
Mi obsesiòn,
No puedo dejar.
Y decaigo,
En un estado ambito.
En un estado,
En donde nadie es bienvenido,
En donde no existen los amigos.
Pues, quièn me entiende,
Nadie màs que yo,
Me comprende.
Bajo mi depresiòn,
Escondo una dulce sensaciòn,
De amor.
De querer ser finalmente,
Hayada por ese alguien,
Que pueda responderme,
Y de este vicio,
Pudiera ayudarme.
Mientras tanto,
Sigo dependiendo,
De mi mùsica,
Y de mis pensamientos.
Mientras tanto,
Sola pretendo,
Hayarme,
En esta experiencia,
Hasta poder, soltarme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario