
Al oir que te marcharás,
Senti tristeza y despecho.
Al oir tus palabras resentidas,
Sentí dolor por la eztaca en
Mi pecho.
Sé que te marcharas,
Que no te veré más.
Sé que ya no te importo,
De una manera soberbía
Y egoísta lo has mencionado.
Y, aún en mi pecho,
Sigue esa eztaca que me has
clavado.
Oí tus palabras crueles
Hacia mí,
No las soporte, y lloré...
Lloré lagrimas de tristeza,
De ver que realmente,
Estoy fuera de tí.
Ya tengo el motivo,
Para no seguirte.
Ya me diste el empuje,
Para olvidarte.
Ya no séra necesario
Que me escuches.
No me quieres oír,
No me quieres hablar,
Tu ignorancia me acaba
Cada día más...
Tu orgullo, quizás...
Quiso decir esas palabras crueles.
Como yo lo dije.
Dije que te odiaba,
Porque quise que lo escucharas...
Aunque no sé si haya
llegado a tus oídos,
Sólo sé, que sientes lo mismo.
Ya está realizado,
Ya los hechos fueron
escuchados.
Ya no sufriré
Por lo que no sé,
Ya tendré que seguir en pie.
Bastante tiempo atrás,
No te importaba.
Bastante tiempo atrás,
Estuve cegada.
Pero sé, que te irás.
Que no te vere jamás.
Lo unico que queda,
Es saberlo...
Saber que te podré olvidar.
Apesar de los dichos,
Apesar de tu dicho egoísta,
Que mi muerte nisiquiera
Te importara.
No hay comentarios:
Publicar un comentario