martes, 16 de octubre de 2007

Lo que impulso la confusión.



Has confesado,
Lo has aclarado.
Por otra persona,
Que te había preguntado...
No sé si sabrás,
Que yo fui la del plan.

Como los dos mantenemos
El orgullo intacto,
Todos los dichos van y vienen
Por los demás.
Y por eso, tú has soltado
Las palabras escondidas,
Las palabras que decifraban
Ese misterio entre nosotros dos.
La confusión se hizo mayor,
Lo que tú analizabas,
¡No era verdad!.
Sabía y siempre dije;
Nos nos favorecerá,
En este nido de gente,
Que solo busca hablar.
¿Ahora era yo la del problema?
¿Tú eras la víctima?,
Había un instinto en mí,
Que podía hacerme razonar,
Acerca de mis decisiónes,
Acerca de mis acercamientos
Hacia tí...
Pero tampoco para ser yo,
La unica,
Que te dejo con el amargo sabor.

Tú antes ya me venías decepcionando,
Ya lo venía soportando,
Y tú ahora;
¡tus reproches andas exclamando!.
Mentiras y verdades,
Decidiste creer en los demás,
No te paraste hacia mi,
Para poder hablar.
Huiste de toda la farza,
Quisiste dejar las cosas así,
Sin nada que decir.
Creyendo que yo era
La que no quería nada contigo,
La que jugó contigo...
La que fingió el remolino.
Y no doy algún reproche,
No quiero arreglar ya más nada.
Las dudas no son entendidas.
Cómo reparar algo,
Que ya está destinado a no perdurar.

Entiendo la situación,
Pero fue malentendida,
Y no quisiste arriesgarte,
A aclarar el voltaje.
Aunque tampoco me diste la oportunidad a mí,
Te ibas sin razón,
No tienes la razón.
Sí, claro, no duró.
No funcionó.
Pero volviendo a,
Según tus sentimientos,
Con esto,
No fueron demostrados.
Tan sólo un cuento inventado,
Para un rato pasado.

Palabras que creí verdaderas,
Según tú enamorado,
Por un sintoma raro.
Pero, por cualquier excusa,
Lo dejaste ir,
Por cualquier excusa,
Ya nada debemos ser.
Ni la amistad,
Pudimos conservar.

No hay comentarios: