
Cómo es este juego tuyo,
Decepcionandome a cada paso.
Dandome cuenta de ello,
Para que después,
Exista una nueva excusa,
Por la cual distraernos.
Ayer quería hablar contigo,
Acerca de los errores,
Que pasamos.
Pero, fue un nuevo día,
Y lo que había planeado,
Parece que se había esfumado.
Me habías esperado,
Pero te convenía tramar algo.
Porque sabías que yo no esperaba,
Que estuvieramos acompañados,
Por una persona,
Que se refugió en mi pasado.
Por una persona,
Que tan sólo estaba de sobra,
Entre nosotros dos.
Cuando te despedí,
De la manera que debíamos.
Vio lo que somos ahora,
Por que el estaba ahí,
Tan solo de sobra.
Será tu amigo, pero,
Jamás imagine que el destino,
Pudiera marcarme también contigo.
Aunque hoy,
Tenía la esperanza de que,
Casi todo seguiría igual.
Pensaba que me esperarías,
A la salida.
Como se debía.
Pero por cualquier incoveniente,
Pasa de vuelta mi decepción,
De verte y no poder encontrarte.
Siento que necesito,
Que aclaremos las cosas.
Porque todo parece,
Estar disuelto,
De idas y vueltas.
Sin saber,
Para donde ir,
Sin saber, que elegir.
Si realmente dices quererme,
Si realmente dices amarme,
No entiendo tu indiferencia,
Tu juego, o tu histeriqueo.
Porque si yo hice algo
Que te haya hecho dudar,
Fue por una razón que creí correcta.
Y si tú hiciste lo mismo que creíste correcto,
Dime entonces, ¿Qué hacemos?.
Nos mostramos indiferencia mutua,
Para que después,
Andemos nuevamente juntos,
Sin saber,
Que es lo que esperamos de cada uno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario